lunes, 16 de febrero de 2009

Era todo un abogado

-Horacio Marcovich

Salí de la facultad,
me compré un traje cruzado,
y fui para tribunales,
era todo un abogado.

Y llegué a Plaza Lavalle,
a conocer los juzgados,
y me sentía importante,
entre todos los letrados.

Después me compré una agenda,
un cuadernillo de oficio,
carbónicos, lapicera,
y comencé el sacrificio.

Como no tenía estudio,
me prestaron un lugar,
eso sí, en un estudio,
para empezar a pleitear.

Me senté en el escritorio,
y me puse a pensar,
me agarró una gran nostalgia,
recordé la Facultad.

Era tiempo de empezar,
a buscar algún cliente,
no aparecía ninguno,
excepto algún pariente.

No obstante no cobrar nada,
estaba gratificado,
evacuaba las consultas,
era todo un abogado.

1 comentario:

  1. al fin encontré algo de poesía de este abogado. espero que haya cosas mejores, gracias por compartir

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